Gorda
la llamaban todos la repudiaban y ella ya cansada en su cuarto lloraba. Cada
día más difícil, más amarga la condena que entre duras penas tiraba de sus
cadenas. Cuando llegaba al colegio y veía a sus amigas ellas solo reían
hundiendo su autoestima, Sonia no entendía lo que en ella los demás veían y es
así como poco a poco abandonó su vida.
Los días eran grises, ya no tenía ganas
solo quería vivir debajo de esas sábanas, ella se lamentaba del día en que
nació cerró sus ojos, sí, hasta que
despertó.
Otro día comenzaba, la hora se acercaba el timbre del colegio en sus
oídos retumbaba, con la cabeza gacha entraba por la puerta miradas y burlas son
las que le atormentan.
Gorda se oía, allá en la lejanía, ballena decían allá en
la otra esquina palabras incrustadas en su mente para siempre palabras
envenenadas en bocas de tanta gente. La clase terminaba ella corría hacia su
casa y directamente en su cuarto se encerraba, tumbada sobre la cama una
lagrima derramaba sollozos y llantos es
lo que le esperaba.
Sus
padres preocupados preguntaban qué pasaba pues la comida entera en el plato se
quedaba, ya no tenía hambre ni ganas de vivir solo quería huir, dejar de
sentir. Otro día sin comer, pero bueno, ¿esto qué es? Preguntaban sus padres
los dos a la vez, no podían entender a su querida hija esta solo les miraba
pues no tenía palabras.
Lo poco que comía después lo devolvía no podía soportar
esa comida en su barriga. Se miraba en el espejo, pues gorda se veía, el
maldito reflejo acababa con su vida.
Mirando las revistas ese cuerpo ella
quería pensaba que así al fin triunfaría pero no se daba cuenta que todos esos
cuerpos pasarían a ser su mayor pesadilla. En los huesos se quedó al pesar 40
kilos ya no es dueña de su cuerpo el control lo ha perdido, se mira en el
espejo y se sigue viendo gorda pero solo es el reflejo su cabeza lo deforma.
Algunos amigos, esos de verdad, ellos se preocupaban no dejaban de llorar pues Sonia cayó en una horrible enfermedad, los padres sin fuerzas no veían más allá
de esa terrible frase “nunca la olvidarán, pues en nuestras memorias siempre
permanecerá”
La
chica no aguantaba estaba muy debilitada parecía de cristal no se le podía
tocar así días tras día ella aun se resistía pero al cabo de unos días terminó
aquella partida.
Otra vida perdida mucha pena y agonía es lo que podía sentirse
en esa triste familia pues sí habían perdido lo que ellos más querían por culpa
de unos niños que de ella se reían y es aquí donde termina esta terrible
historia que ahora y siempre estará en nuestra memoria.
Esta
historia se repite una y otra y otra vez por culpa de esa gente que no deja de
ser cruel, que insultan a los demás sin pensar que pasará nunca imaginarán, con
otra vida acabarán, por eso cuida tus palabras piensa antes de decir ya que luego
con el tiempo te puedes arrepentir, vive tu vida sí y deja ser feliz a todas
esas personas que giran en torno a ti.
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